Entre los años 2000 y 2003, recién egresado de Periodismo de la Universidad Austral de Chile, tuve la oportunidad de iniciar mi vida profesional en la Alianza Francesa de Osorno. Allí confluyeron tres áreas que marcarían buena parte de mi trayectoria posterior: la cultura, la educación y la comunicación.
Me desempeñé como gestor cultural del Cine Club, coordinando ciclos de cine y actividades de difusión artística vinculadas a la cultura francesa y la francofonía. Fue una experiencia que permitió acercar al público local a cinematografías, autores y miradas culturales poco habituales en los circuitos comerciales de la época.
Paralelamente, fui profesor del Taller de Periodismo Escolar para estudiantes de enseñanza básica y media, promoviendo habilidades de escritura, comunicación, fotografía y pensamiento crítico. También realicé actividades formativas dirigidas a docentes, compartiendo herramientas relacionadas con medios de comunicación y cultura audiovisual.
Más que un primer empleo, la Alianza Francesa fue una verdadera escuela de aprendizaje profesional. Allí descubrí el valor de la gestión cultural, la formación de públicos y el enorme potencial educativo que tienen la comunicación y el cine cuando se ponen al servicio de la comunidad.


